MIRA QUE SOY MALO Y PUNTO.COM
El Fúser cayó por cuatro goles a uno frente a un Puntocom que apuraba una de sus últimas opciones de aferrarse a la lucha por la liga. El resultado final quizás no es reflejo exacto de lo visto en el partido, pero la victoria de los muchachos de Zoilo fue justa.

Y el titular del partido no es más que un análisis de lo que realmente sucedió en el partido pero reflejado en mi propia persona. Porque la diferencia fundamental del partido esta en que un muchacho llamado Eduardo del Puntocom es capaz de inventarse dos goles que rompían de forma definitiva el partido (uno casi acabando la primera y otro al principio de la segunda) mientras que Beto (el que les escribe) fallaba cuatro ocasiones a puerta vacía. Y es que aunque uno le ponga entrega, sacrificio y ganas, (filosofía esta fundamental en el Fúser) lo normal en el fútbol es que la calidad técnica acabe imponiéndose, y en este caso lo hizo. Con lo otro uno puede mitigar las diferencias, e incluso apelar a la suerte, pero hay cosas que no se pueden controlar.
Entre medias de todas estas circunstancias, pues una primera parte igualada, dónde el Fúser movía bien la pelota e incluso se podía aventurar cierto optimismo, a pesar de ir al descanso perdiendo por uno a cero. Y la segunda, pues tras el segundo golazo de Eduardo, y un tercer gol casi inmediato en el que el Fúser parecía estar más pendiente de las discusiones del arbitro que del partido se entro en un correcalles sin mucho sentido en el que ambos equipos pudieron haber hecho muchos más goles. Un partido algo feo y desordenado pero con ocasiones, entre muchas las cuatro a puerta vacía que falle y un gol para el Fúser marcado por mí, como no, a puerta vacía, que de otro modo hubiera sido imposible.
Continúa la mala racha para el Fúser que tratara de despedirse de la liga con victoria ante un Baciolas con el que siempre se tienen partidos disputados.